El «plan b» para estas navidades: dos recetas fáciles y sabrosas para reducir excedentes

Coincidiendo con la Navidad, desde PlanB os traemos dos propuestas de cocina de reaprovechamiento que funcionan muy bien y requieren poco esfuerzo. Dale una segunda vida al pan duro y a los restos de roscón de reyes o turrón.

¿A quién no le ha ocurrido que, tras organizar una numerosa comida familiar, nos sobran tres o cuatro barras de pan? Lo lógico sería congelarlo, pero no siempre vamos a tener suficiente espacio en el congelador. En Navidad es habitual esta situación con el pan, pero también con bollería, dulces u otros alimentos. En lugar de dejarlos perder, podemos transformarlos en platos nuevos y festivos. Desde PlanB os acercamos dos propuestas de reaprovechamiento que funcionan muy bien y requieren poco esfuerzo.

1. Pastel salado de pan duro y setas.

Ingredientes (para 4 personas):

  • 250 g de pan duro
  • 300 ml de leche
  • 2 huevos M
  • 150–200 g de setas o verduras ya cocinadas
  • 80 g de queso rallado o restos de queso curado
  • Sal, pimienta y hierbas al gusto
  • 1 chorrito de aceite para el molde

Preparación:

  1. Corta el pan y remójalo en la mezcla de leche y huevo batido.
  2. Incorpora las verduras y el queso.
  3. Vierte en un molde engrasado y hornea a 180 °C durante 30–40 min.
  4. Sirve caliente.

Es una forma directa de prolongar la vida útil del pan y convertir restos en un plato nuevo. Y por supuesto, podéis añadirle proteínas que casen bien, como puede ser panceta picada o jamón cocido.

2. Trufas dulces con restos de roscón o turrón

Ingredientes (12–15 trufas):

  • 200 g de restos de roscón, bizcocho o turrón blando
  • 2–3 cucharadas de nata líquida o crema de cacao
  • Cacao, coco o frutos secos para rebozar

Preparación:

  1. Tritura la base dulce.
  2. Mezcla con la nata o crema hasta obtener una masa que puedas moldear.
  3. Forma bolitas y rebózalas con el recubrimiento que más os guste.
  4. Enfría 20–30 minutos.

De esta manera, aprovecharemos dulces navideños que suelen acabar olvidados. También es un buen plan familiar para hacer con los ‘peques’ de la casa los días sin colegio. ¡Les encantará hacer bolitas y rebozarlas!

Un círculo solidario: de aprovechar sobras a apoyar a quienes más lo necesitan

Este enfoque de cocinar con sobras y reaprovechar pan o bollería encaja de lleno con la filosofía de iniciativas como la de Lidl, que por segundo año consecutivo ha lanzado su “pan 100 % solidario”: un pack de panecillos elaborados especialmente para donarlos íntegramente a la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL), con la que el año pasado lograron recaudar 100.000 euros.

Ambas estrategias —la personal, en casa, con recetas creativas; y la colectiva, a través del consumo responsable o la compra solidaria— ponen el foco en dos valores esenciales de la economía circular: reducir el desperdicio y garantizar que los alimentos cumplan su propósito hasta el final, beneficiando a toda la comunidad.

Con nuestras recetas navideñas, no solo damos una segunda vida a los excedentes domésticos, sino que también contribuimos a una cultura más sostenible y solidaria —una cultura compatible con gestos a gran escala como el “pan solidario” de Lidl.

Para cerrar el último artículo del año, desde Plan B queremos desearte unas Felices Fiestas y un próspero Año Nuevo. Que el próximo año venga cargado de decisiones responsables, colaboración y avances reales hacia un sistema alimentario más sostenible, donde ningún excedente se desperdicie y cada acción cuente.

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